Leyenda Mexicana para Niños - La Mujer Dormida y el Cerro Popocatépetl


Tonatiuh, el Dios Sol, vivía con su familia en el cielo allí donde no se conocía la oscuridad, ni la angustia. El hijo del Dios Sol era el príncipe Izcozauhqui a quien le encantaban los jardines.

Un día el príncipe oyó hablar de los lindos jardines del señor Tonacatecuhtli así que curioso fue a conocerlos. Las plantas allí parecían más verdes y los prados frescos y cubiertos de rocío. Al descubrir una laguna resplandeciente se acercó a verla y allí se encontró con una mujer que salía de las aguas ataviada con vestidos de plata. Se enamoraron de inmediato ante el beneplácito de los dioses. Pasaban el tiempo juntos, recorrían un cielo y otro. Pero los dioses les prohibieron ir más allá del cielo.